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Autorización simple: cuándo la necesitas y cómo hacerla válida

Una autorización simple es el documento más rápido para dar permiso por escrito a otra persona para que haga algo en tu nombre. No hace falta notario, pero conviene redactarla bien para que cumpla su función si alguien la pide.

Casos habituales

Qué debe incluir para ser útil

Es habitual que quien recibe la autorización tenga que presentarla junto con una fotocopia del DNI/NIE de la persona que autoriza, así que conviene tener ambas cosas a mano.

¿Cuándo NO basta con esto?

Para actos de mayor trascendencia jurídica —representación legal amplia, firma de escrituras, gestiones bancarias importantes o actos que exijan comparecer ante notario— este documento no es suficiente: hace falta un poder notarial específico. La autorización simple está pensada para gestiones cotidianas y puntuales, no para sustituir una representación legal formal.

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Este artículo tiene fines informativos generales y no constituye asesoramiento legal.